Lejos de la imagen de una heroína perfecta, poderosa e inquebrantable, la nueva Supergirl llegó a los cines cargando heridas, dudas y una profunda sensación de pérdida. Esa es precisamente la versión de Kara Zor-El que Milly Alcock quiso mostrar en la primera película en solitario del personaje en muchos años, una historia que, según la actriz, habla menos de salvar al mundo y más de aprender a sobrevivir al dolor.
La cinta ya se encuentra en cartelera y presenta una nueva versión de Kara Zor-El, una heroína marcada por pérdidas, conflictos internos y el viaje de su vida.
Lejos de la imagen de una heroína perfecta, poderosa e inquebrantable, la nueva Supergirl llegó a los cines cargando heridas, dudas y una profunda sensación de pérdida. Esa es precisamente la versión de Kara Zor-El que Milly Alcock quiso mostrar en la primera película en solitario del personaje en muchos años, una historia que, según la actriz, habla menos de salvar al mundo y más de aprender a sobrevivir al dolor.
La cinta, ya en cartelera, está inspirada en el cómic Supergirl: Woman of Tomorrow y sigue a Kara en un viaje interestelar junto a Ruthye, una joven con la que comparte una búsqueda marcada por el duelo, la rabia y la necesidad de encontrar un propósito. Para Alcock, esa relación es el corazón de la historia.
“Es una historia hermosa. La ilustración y el mundo que se ha creado son impactantes. Y también me parece muy poderosa la historia de resiliencia que hay detrás: la de dos jóvenes que emprenden un viaje para superar su propio duelo y sus conflictos internos”, afirmó la actriz.
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Uno de los aspectos que más llamó su atención fue que la trama se centra en la evolución personal de sus protagonistas. “Me pareció especialmente valioso que esta sea una historia sobre dos mujeres que no gira en torno a los hombres ni a su aprobación, sino a procesos internos propios y a la lucha por superar sus conflictos. Eso fue algo que, genuinamente, me llamó la atención y que sentí muy especial”.
La intérprete considera que Kara encuentra en Ruthye una versión más joven de sí misma, alguien que todavía intenta entender quién es y cómo enfrentar las emociones que la desbordan. Esa conexión se convierte en el motor de una aventura que, más allá de las batallas y los escenarios galácticos, explora la forma en que ambas jóvenes intentan sanar.
“Creo que Kara y Ruthye, en cierto modo, utilizan accidentalmente las circunstancias de la otra para resolver su propio mundo. Pero no están tratando de salvar el mundo, solo tratan de salvarse la una a la otra”.
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Esa mirada también se refleja en la construcción de la protagonista. Alcock describe a Kara como una mujer incómoda con el destino que le tocó vivir y con las responsabilidades que debe asumir.
“Kara es alguien que se siente incómoda consigo misma. Creo que le incomoda la vida que le han dado y la responsabilidad que le han asignado. Creo que tiene mucha culpa de ser sobreviviente, y su manera de interiorizarlo es autodestruyéndose y desviando cualquier sentido real de responsabilidad, porque es más sencillo”.
Antes de ponerse la capa de Supergirl, la actriz atravesó su propio proceso de adaptación. La noticia de que había sido elegida para el papel llegó de la mano de James Gunn, codirector de DC Studios y productor de la película.
“James me mandó un mensaje de texto y me dijo: ‘Abre tu celular’. Me acababa de enviar una captura de pantalla del artículo de Deadline. Yo pensé: ‘¡Oh, esto va a suceder!’. Fue aterrador”.
Aunque la oportunidad la entusiasmaba, reconoce que también sintió la presión de asumir un personaje tan conocido. “Algunas personas antes de mí han interpretado a Kara y a Supergirl, pero esta es su primera película independiente en mucho tiempo… entonces, estaba emocionada, pero, ya sabes, cualquier cosa emocionante y nueva también da un poco de miedo”.
La historia se desarrolla a través de distintos planetas y rincones del espacio creados bajo la dirección de Craig Gillespie, a quien Alcock atribuye buena parte de la identidad de la película.
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“Craig ha creado un mundo precioso. Él y Rob Hardy han pintado este hermoso paisaje de todos estos planetas diferentes y me siento muy privilegiada de ser parte de ello”. Además, destacó que el director buscó constantemente llevar las escenas más allá de lo que estaba escrito en el guion. “Creo que es muy poco convencional para ser una película de superhéroes”.
La actriz también elogió a Eve Ridley, quien interpreta a Ruthye. “Eve es toda una estrella”, aseguró, destacando su talento y capacidad para asumir riesgos frente a la cámara.
Otro de los nombres destacados del elenco es Jason Momoa, quien interpreta al cazarrecompensas intergaláctico Lobo. Sobre su experiencia trabajando con él, Alcock fue directa: “Es un tipazo. Es genial. Quiero decir, es una gran estrella y siempre es una experiencia increíble trabajar con alguien a quien has visto tantas veces en pantalla. Me divertí muchísimo trabajando con Jason”.
La producción apostó además por escenarios físicos, criaturas animatrónicas y efectos prácticos que ayudaron a construir el universo de la película. Para la actriz, contar con esos elementos hizo una gran diferencia durante el rodaje.
“No actuamos frente a una pelota de tenis ni frente a una pantalla azul. Tener una criatura física delante de ti, porque, debo decir, realmente eran criaturas, no simples objetos, hace que todo sea mucho más divertido”.
La preparación física también fue intensa. Durante dos meses entrenó diariamente junto al coordinador Rob Inch y la doble de riesgo Mickey Facchinello para afrontar las exigentes escenas de acción.
“Al principio del entrenamiento, pensé: ‘Esto es verdaderamente atemorizante’, y estaba muy nerviosa”, recordó. Con el tiempo, sin embargo, ganó confianza gracias al trabajo del equipo. “Mickey es la verdadera Supergirl, es una auténtica profesional”.
Incluso David Corenswet, quien interpreta a Superman en el nuevo universo cinematográfico de DC, le adelantó algunos de los desafíos que enfrentaría. “Te vas a hacer moretones. Y, definitivamente, así fue”, contó Alcock. “Te sentirás orgullosa de los moretones”.
Más allá de la acción y la aventura espacial, la actriz cree que el verdadero valor de la película está en el mensaje que transmite. “Creo que ya nos merecemos una película realmente cruda y divertida sobre dos chicas geniales que superan algo, no en busca del amor, la lujuria, el matrimonio o lo que sea, sino impulsadas por este dolor, por este sufrimiento que han sentido por cosas fuera de su control”.
Para Alcock, esa es la esencia de Supergirl y la razón por la que esta historia puede conectar con nuevas generaciones. “Puedes ser tu propia heroína. Depende de ti”. (E)
El Universo




