A pesar del anunciado cierre de los pasos internacionales dispuesto por el Gobierno ecuatoriano, el tránsito de personas en la frontera norte continúa de forma controlada por el puente binacional de Mataje y por vía fluvial hacia San Lorenzo del Pailón.
Prohibición sigue para autos. Migración y militares revisan a los viajeros que se movilizan por el puente de Mataje o embarcadores de San Lorenzo del Pailón.
A pesar del anunciado cierre de los pasos internacionales dispuesto por el Gobierno ecuatoriano, el tránsito de personas en la frontera norte continúa de forma controlada por el puente binacional de Mataje y por vía fluvial hacia San Lorenzo del Pailón.
Desde el 24 de diciembre, Ecuador aplicó el cierre parcial de las fronteras con los vecinos países, dejando solo habilitados el cruce por Rumichaca, con Colombia, y Huaquillas, hacia Perú.
Desde primeras horas de este martes, 3 de febrero, ciudadanos colombianos y ecuatorianos cruzan caminando el puente de Mataje o se movilizan en lanchas de pasajeros entre San Lorenzo y Tumaco.
Publicidad
En estos trayectos, la Policía de Migración y el Bloque de Seguridad, integrado también por militares, mantienen operativos de control de documentos y revisión de equipajes en el puente de Mataje y los muelles de San Lorenzo y Ancón de Sardinas (Palma Real). El cruce sigue deshabilitado para automotores, según uniformados.
Para quienes viven del comercio o mantienen vínculos familiares a ambos lados de la frontera, el paso no representa mayores dificultades.
Ariel Ramírez, comerciante del poblado costero Bocas de Satinga, en el departamento colombiano de Nariño, aseguró que su ingreso a Ecuador se da de manera normal.
Publicidad
“Solo nos piden el documento de identidad y revisan lo que llevamos”, comentó.
Una experiencia similar relató Eliza Soria, quien viaja ocasionalmente en lancha desde el puerto fluvial de San Lorenzo hacia Tumaco por asuntos familiares.
Publicidad
“La revisión es constante, pero podemos movilizarnos”, señaló.
El 24 de diciembre de 2025, el presidente Daniel Noboa ordenó el cierre de los pasos internacionales del Ecuador por razones de seguridad, dejando habilitados únicamente los puentes fronterizos de Huaquillas y Tulcán.
En el caso de Mataje, el paso vehicular permanece restringido.
Un jefe militar, que solicitó reserva de su identidad, explicó que los viajeros deben llegar hasta el redondel del poblado de Mataje y continuar a pie y pasar mercancías en triciclos o motocicletas hasta el lado colombiano, donde toman transporte terrestre.
Publicidad
Según el militar, las Fuerzas Armadas mantienen la vigilancia de los 230 kilómetros de frontera que corresponden a la provincia de Esmeraldas.
No obstante, persiste la falta de funcionamiento de los Centros Binacionales de Atención de Fronteras (Cebaf). Aunque Colombia ya cuenta con la infraestructura instalada para controles migratorios y aduaneros, esta aún no ha sido puesta en operación.
Los controles también se extienden a los muelles de Palma Real y San Lorenzo, donde se revisa a viajeros y equipajes en cumplimiento de las disposiciones gubernamentales.
El asambleísta Samuel Célleri se reunió con la ministra de Gobierno, Nataly Morillo, para plantear la apertura legal y regulada del puente sobre el río Mataje, una demanda constante de los habitantes de la zona.
En el poblado de Mataje, la expectativa por la apertura definitiva del puente se mantiene.
Wilmer Gimbo, presidente de la junta parroquial, informó que se gestionan obras en coordinación con el Municipio de San Lorenzo para mejorar la infraestructura fronteriza.
Uniformados en calles y carreteras
Mientras tanto, la seguridad se refuerza en la ciudad de San Lorenzo y poblaciones aledañas, algunas ubicadas en el río Mataje o manglares.
La Fuerza de Tarea 11 Norte ejecuta patrullajes en calles, carreteras, terminal terrestre, muelles y embarcaderos, acciones que han contribuido a reducir la incidencia delictiva en sectores considerados conflictivos como La Carbonera y La Siate.
Para los habitantes, la presencia militar representa una sensación de tranquilidad que, aseguran, debería mantenerse de manera permanente.
Vicente Arboleda, recolector de concha en los manglares, sostuvo que la seguridad no debe limitarse únicamente a los estados de excepción.
En paralelo, las Fuerzas Armadas esperan que el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y a Adolescentes Infractores (SNAI) asuma el control total de los centros carcelarios del país.
En Esmeraldas, los reclusorios de hombres y mujeres cuentan actualmente con resguardo militar, con relevos trimestrales entre personal de la Armada y del Ejército.
“Este personal es necesario para reforzar el control en la frontera norte y enfrentar delitos como la minería ilegal y el tráfico de armas, drogas, combustible, municiones y explosivos”, afirmó otro jefe militar. (I)
El Universo


