El sector del transporte del Distrito Metropolitano alertó de complicaciones para operar debido a que está cerca la finalización de la compensación que les da el Gobierno por la eliminación del subsidio al diésel y busca que el Municipio capitalino les dé una solución.
Pidieron que se mantenga la compensación al menos durante un año.
El sector del transporte del Distrito Metropolitano alertó de complicaciones para operar debido a que está cerca la finalización de la compensación que les da el Gobierno por la eliminación del subsidio al diésel y buscan que el Municipio capitalino les dé una solución.
En una rueda de prensa, Jorge Yánez Romero, vocero del transporte intercantonal de Quito, sostuvo que hay 63 operadoras, el sistema convencional genera el 78 % de viajes y el 22 % lo hace el sistema municipal.
Expresó que en las troncales municipales hay facilidades para que los pasajeros hagan transbordo o existen carriles exclusivos que les permiten cumplir tiempos de viaje, en tanto que ellos muchas veces no tienen paradas, y si las tienen, están en malas condiciones.
Publicidad
Según él, todos los usuarios del transporte deberían recibir el mismo trato y aporte desde el cabildo. A modo de ejemplo, expresó que por cada viaje en el Metro hay un aporte al pasajero de $ 1,29, y de $ 0,60 en el Trole y Ecovía, en tanto que ellos no reciben ni un solo centavo. Por ello piden que el subsidio también los incluya.
Demandas y propuestas del sector de transporte
El dirigente indicó que han pedido al Ministerio de Infraestructura y Transporte (MIT) que la compensación monetaria que reciben por la eliminación del subsidio al diésel se pague oportunamente porque -según él- hay montos pendientes. Además, que ese dinero se mantenga durante un año, y que se dé un plazo adicional al Municipio hasta que encuentre la forma en que se va a compensar la tarifa.
Al alcalde Pablo Muñoz le han solicitado reunirse para conversar del tema, pues proponen un nuevo modelo de gestión donde se calcule la tarifa por el costo del kilómetro ofertado.
Publicidad
Publicidad
Expresó que plantean hallar mecanismos para financiar lo que llamó “una brecha” que podría existir entre la tarifa social y el costo técnico del kilómetro para evitar inconvenientes a los usuarios.
El costo de mover un bus a diésel de doce metros es de $ 2,16 el kilómetro y lleva 3,5 pasajeros en promedio por cada kilómetro.
Publicidad
Adujo que no es que la compensación gubernamental esté solucionando los problemas de la transportación, que ya venía con un déficit financiero antes de la eliminación del subsidio, pero les ayuda a sostener de cierta forma la operatividad.
Consecuencias y factores adicionales
Si no hay respuesta ni del Gobierno ni del Municipio, la dirigencia mencionó que “la gran cantidad de gente que se moviliza en el sistema de transporte público se quedaría sin servicio” porque no tendrían recursos para operar, pero aclararon que no se habla de una paralización.
Adujeron adicionalmente que por el conflicto en Medio Oriente hay afectaciones en derivados del petróleo y tienen insumos como neumáticos, lubricantes que han subido.
La compensación termina en mayo por lo cual sin el pago del Gobierno y sin respuesta del Municipio, la economía de las cooperativas para poder mantener la operación, según estimaron, podría ser menos de 30 días.
Publicidad
En Quito habría más de 3.500 unidades. Yánez sostuvo que tienen inversiones de unos $ 300 millones y generan alrededor de 12.000 empleos directos.
Sin embargo, no es la primera vez que en el sector del transporte hay quejas, pero en la rueda de prensa, Pablo Lima, representante del grupo de operadoras del valle de Calderón, Mitad del Mundo, no dio un número preciso ni aproximado de cuántos transportistas han quebrado.
Argumentó que hay muchos a los cuales se les ha embargado los buses y otros que están en ese proceso. (I)
El Universo
