Guillermo Francella y su pasión por actuar

Era inicios de abril cuando en espera de información sobre los Premios Platino se anunció que el Platino de Honor (galardón a la trayectoria) iba a ser este año para el argentino Guillermo Francella (Buenos Aires, 1955), uno de los actores sudamericanos más conocidos en el medio y por el público, principalmente por sus programas de comedia, pero también por producciones de drama que han dejado huella.

 El actor argentino tuvo un mayo ocupado: estrenó la cuarta temporada de ‘El Encargado’, presentó una obra teatral y recibió el Platino de Honor por su carrera.  

Era inicios de abril cuando en espera de información sobre los Premios Platino se anunció que el Platino de Honor (galardón a la trayectoria) iba a ser este año para el argentino Guillermo Francella (Buenos Aires, 1955), uno de los actores sudamericanos más conocidos en el medio y por el público, principalmente por sus programas de comedia, pero también por producciones de drama que han dejado huella.

El actor argentino tiene una carrera grande para presumir, pero anda como un tipo tranquilo y sencillo, recogiendo el cariño que sembró en los distintos países en los que se ha disfrutado de su trabajo en TV y en cine.

Una vez enterado pensé qué tan difícil sería el tener acceso a él, pues sería buscado en aquella cita por todos para entrevistarlo, hablar y tomarse fotos. Sin embargo, mi niño interior que veía Poné a Francella -mi hermano mayor era fan de todo lo argentino en los 90-, con historias como la de ‘La Nena’ y el inolvidable ‘Sambucetti’, quería hablar con él, era el objetivo.

Y, como siempre, el tiempo pasó volando, y llegó el evento. En su primer día no hubo señales de Francella, pero se escuchó que ya había llegado. Tuve que esperar al segundo de día de actividades para verlo entrar en el salón vistiendo una camisa celeste, pantalón blanco y gafas. Con soltura fue saludando a todos hasta sentarse en la sala para ver a los premiados en las categorías que no entran en la gala principal. Luego subió al escenario con el productor Axel Kuschevatzky para hablar del reconocimiento y de su carrera.

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Guillermo Francella cuando conversó con Axel Kuschevatzky en las primeras actividades de los Premios Platino 2026.

Allí contó que aunque mucha gente cree que improvisa, la mayoría de veces lo que se ve es el resultado de un estudio de meses. “Necesito meterme en la piel del personaje y que lo que diga no me quede forzado”, afirmó.

De sus películas anteriores mostró sencillez al contar que se puso nervioso cuando tuvo que audicionar para Rudo y Cursi (2008), de Carlos Cuarón, o que le sorprendió cuando para Homo Argentum, la película más taquillera de Argentina en 2025, los directores Mariano Cohn y Gastón Duprat le dieron el personaje principal en cada una de las 16 historias que contiene el filme.

Además tuvo palabras para recordar sus inicios: “Esta es una profesión en la que hay que tomar riesgos y ser camaleónico en cualquier género, bien sea drama, comedia o thriller. El bicho de la interpretación me entró cuando finalicé el colegio y representé la obra española ‘Charlatanes’. Me movilizó verme en el escenario sin red y ver qué pasaba con el público. Ahí me di cuenta de que este era mi lugar en el mundo”,

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El toque anecdótico fue que de muy joven hizo periodismo televisivo, le gustaba lo actoral del periodismo oral, pero lo despidieron. Así se terminó yendo de lleno a la actuación.

Horas después del acto pude encontrarlo caminando, siempre saludando y atendiendo cortésmente a quien se le acercaba y a los periodistas que lo entrevistaban.

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Casi al finalizar las actividades del segundo día pude conocerlo y conversar en privado con este gran histrión. Ahora el nervioso era yo. Sobre todo porque se retrasó un poco al llegar al salón en el que estaba y cuidadoso con su salud (tiene 71 años) preguntó si podíamos movernos a un lugar más cálido, pues hacía frío y no quería afectar su garganta un día antes de su homenaje, en la gala.

“Siempre que uno recibe un premio genera algo lindo al alma, pero si viene acompañado este premio de la palabra de ‘Honor’, tiene otra cosa, ¿no? Es un reconocimiento a la trayectoria, a una retrospectiva de mi vida, así que muy feliz. Me hace sentir pleno”, dijo Francella, quien sigue viviendo del teatro, cine y TV, las cosas que ama, y se emociona con cada proyecto nuevo.

Guillermo Francella recibió el premio Platino de Honor como reconocimiento a su carrera, de parte de la industria iberoamericana de cine y TV.

“Me genera algo de plenitud porque todo es nuevo para mí. Ahora estoy haciendo un proyecto que siempre fue un sueño para mí, teatral, que es la comedia Desde el jardín, que amo. Tuve que hacer una pausa para poder venir (a recibir el premio), para luego retomar las actividades”, apuntó el artista, cuya obra representó su regreso a las tablas, siendo mayo el mes en que esta se consolidó como un gran éxito en la artística calle Corrientes, en la ciudad de Buenos Aires.

“Todo me hace sentir con mucha plenitud porque, primero, vivo de lo que amo. Paralelamente a eso, transitar contenidos heterogéneos, nuevos. Vengo de Homo Argentum, llevando a cabo 16 personajes, estoy haciendo la serie El Encargado, y estoy haciendo Desde el jardín en el teatro, cosas absolutamente antagónicas, que me hacen sentir vivo siempre, desde lo interpretativo”, apunta.

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Guillermo Francella en ‘Homo argentum’.
Fotografía de «El Encargado», una serie creada por Mariano Cohn y Gastón Duprat. En ella, Guillermo Francella encarna a Eliseo, un inteligente y manipulador encargado de un edificio. Foto: Star +

La conversación se distiende más y le pregunto con esa larga y nutrida carrera cómo recuerda ese primer protagónico en De carne somos (1988). “Un gran proyecto televisivo, después lo llevé al teatro y fue hermoso de verdad. Ahí es donde empecé a protagonizar, empecé a generar empatía con el espectador, hubo un feedback fantástico de inicio, el programa fue un éxito muy grande, y ahí empecé a tener una continuidad que nunca mermó, gracias a Dios, porque es una profesión bastante especial, llena de paréntesis. Para tener una seguridad salarial no era sencillo, nunca lo fue, por eso a mí me costó mucho trabajar y vivir de lo mismo, pero cuando lo logré fue siempre con una continuidad absoluta, pero es una profesión que tiene sus bemoles”.

Su carrera en la mayoría de trabajos lo llevó por la comedia. Es fácil recordar series como Casados con hijos -una de mis favoritas porque actuaba de su hija mi crush adolescente: Luisana Lopilato (Erreway, Rebelde Way)– o El hombre de tu vida, La familia Benvenuto.

Imagen de la serie de comedia ‘Casados con hijos’.

“Siempre es el género más difícil la comedia, siempre, (más) hacerla con verosimilitud. Hay distintos tipos de humor, pero el humor yo lo jerarquizo, le doy una valorización absoluta”. Agrega que cada lugar tiene su ADN y lo que genera gracia en uno puede no hacerlo en otro.

Pero Francella no es solo comedia, ha podido diversificar su talento, mostrando que puede hacer drama, incluso uno muy oscuro como en El clan, película por la que recibió varios premios por su papel de Arquímedes Puccio (incluido un Platino a mejor actor de cine en 2016), por lo que recuerda lo difícil que es esa transición en general: “No tiene nada que ver uno con el otro (los géneros), pero tiene que ver mucho el trabajo de ensayo, el trabajo de mesa, el trabajo con el director, El clan la llevé a cabo con Trapero, y fue algo difícil, porque era un personaje execrable, un personaje que no comulgaban lo más mínimo con él, viste que a veces cuando tenés cierta empatía con algo que llevas a cabo te divierte, pero a veces era oscuro, oscuro, oscuro y feo… y aparte basado en una historia real”.

Pablo Trapero (i), Guillermo Francella (centro) y Peter Lanzani, de la película ‘El clan’.

Y justamente entre los personajes que dice más lo han marcado van del drama a la comedia: “Pablo Sandoval en El secreto de sus ojos (del director Juan José Campanella y ganadora del Oscar a mejor película extranjera) fue muy movilizante para mí. Pepe Argento en Casados con hijos fue hermoso. Eliseo Basurto en El encargado. León Godoy en Corazón de León. Fueron personajes hermosos que me gustó llevar a cabo. Puccio fue duro. Hay muchos personajes que me han marcado, Vitette en El robo del siglo”.

Su larga lista de personajes demuestran que es todo terreno y lo han hecho un referente, por lo que me animo a preguntarle cuáles fueron sus referentes al querer actuar y responde contundente: “Luis Brandoni (su amigo y gran actor argentino recién fallecido). Italianos como Sordi, Tognasi, Manfredi, Marcello, Gassmann. El británico Peter Sellers”.

Sobre qué sigue buscando al elegir un personaje, también es conciso: “Identificación, que te represente algo también a ti y a todos. Que no sea para pocos el universo que quiero contar, que sea masivo. Que te sientas representado o a alguien que vos ves ahí (que) te recuerda”.

Y sin dudas el papel de Sandoval es, a mí criterio, el que recoge esto último, ya que en una historia dramática puso el toque justo de humor, el de un amigo o compañero que te puede cambiar un mal día, incluso en medio de la tensión.

Guillermo Francella en el papel de Pablo Sandoval en la película ‘El secreto de sus ojos’.
El director Juan José Campanella y el elenco de ‘El secreto de sus ojos’, incluyendo a Guillermo Francella, la noche que ganaron el Oscar a mejor película extranjera. Foto: Mark J. Terrill

Precisamente una de las frases de ese personaje le quedó muy marcada: “uno puede cambiar de todo, pero no de pasión”. Y al recoger su premio de honor la mencionó, indicando que su pasión por actuar fue la que lo sostuvo siempre, incluso cuando las cosas no salen. “Esa pasión es la que hace que cada día mi profesión de actor recupere su sentido”. Añadiendo, con humildad, que “nadie llega solo”.

Al despedirnos nos damos las gracias y le digo que en Ecuador lo quieren. Me contesta que lo sabe y que le gustaría conocer el país, porque es uno de los que le falta de Latinoamérica.

Antes de irme, le pido una foto. Se lo ve cansado, pero acepta de inmediato. Así, mi niño interior se fue feliz.

Guillermo Francella y Raúl Rennella luego de la entrevista.

 El Universo

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